Y aprendí a quitarle al tiempo los segundos, tú me hiciste ver el cielo más profundo, junto a ti creo que aumenté más de 3 kilos con tus tantos dulces besos repartidos. Desarrollaste mi sentido del olfato y fue por tí que aprendí a querer los gatos. Despegaste del cemento mis zapatos para escapar los dos volando un rato.